lunes, 7 de abril de 2008

Contemplando la realidad que está escondida.

Por Dragonfly®
Cuando en el transcurso de los eventos de la vida de un hombre se descubre que uno ha estado viviendo basándose en premisas falsas, uno debe agradecerle a aquellas personas responsables por la falsedad. Debe uno regocijarse de que ha sido un explorador y descubridor de la más sublime realidad. El romper el velo de la vida es una de las más grandes proezas de un ser humano.
Nacemos y somos educados por un proceso milenario que nos labra en nuestras mentes unas creencias que nos crea un velo sobre la percepción real de la vida y nos permite vivir en una fantasía controlada por aquellos que conocen la verdad.

Esa fantasía es como los alambres de púas que mantienen el ganado acorralado sin poder moverse en plena libertad. Dentro de ese corral nos alimentan lo que un grupúsculo decide que debe ser nuestro alimento físico, material, intelectual y espiritual. Este grupúsculo decide que filosofías religiosas, que leyes, que costumbres, que morales van a ser parte del alambre púas y del alimento. Mientras tanto ellos viven una vida libre de limitaciones filosóficas, legales y medicas.

En la materia filosófica cae la religión. Pues este grupúsculo utiliza la religión como uno de los controles de las masas sociales. Pues con un sistema de premios falsos que nunca llegan controlan las personas que son el componente de la masa critica. Pues con el ofrecimiento de un futuro paraíso donde el ser humano será totalmente libre a cambio del seguimiento fiel y exacto de unas limitaciones, que muchas veces pueden rayar en infrahumanas, supuestamente la persona al morir podrá alcanzar el paraíso anhelado. Un paraíso que no tiene ninguna prueba genuina e irrefutable de su existencia. Pues ni si quiera existe prueba contundente de la existencia de la vida después de la muerte.

Según las leyes de la Termodinámica, la energía no se crea ni se destruye solo se transforma y el espíritu hasta donde conocemos es compuesto de energía pura. Por lo tanto y partiendo de esa premisa al momento de la muerte el espíritu o alma del hombre se asume que pasa una transformación. ¿Cuál es esa transformación? No sabemos pero podemos entender que es muy probable que se transforme en otros niveles de energía más elementales a través de la disipación de ésta.

Según la Teoría de la Relatividad de Einstein, E=MC2. La Energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado. ¿Que pasaría si al momento de nuestra muerte se libera el alma y esta se convierte en energía pura o sea luz? No sería esto un proceso de regeneración o reciclaje plausible. Entonces nos podemos preguntar, ¿Dónde queda el concepto del Paraíso y el del Infierno? Simplemente en ningún lugar real, solamente en la ficción de las mentes enfermas de los fanáticos manipulados y en la de los maquiavélicos manipuladores.
De los preceptos religiosos y del control de la sociedad a través de conceptos religiosos empujados a la trágala por las iglesias y religiones del mundo emergieron las leyes que impusieron sobre las personas para poder acorralarlas. Leyes que en muchos casos no tienen sentido que deberían ser eliminadas. Ejemplo de esto son las leyes que permiten la usura y que permiten el control y el abuso de los seres humanos.

Dentro de la usura existe la legalización de esta a través de la imposición de las famosas agencias de reporte de crédito. Estas son un instrumento infernal para controlar las masas y no permitir el progreso de los seres humanos. Si es correcto que la persona que no paga no se le preste. Pero aquella que ha tenido problemas y se ha atrasado la castigan por siete años aún siendo esta una responsable y cumplidora. ¡Siete años! Eso es un verdadero crimen.

Así podemos continuar renglón por renglón descubriendo los abusos permitidos por esto grupúsculos que no permiten el progreso del individuo que compone las masas. Así manteniendo dentro de la ilusión óptica de la democracia un sistema de castas que no permite el progreso real a menos que exista un empuje y determinación específica y tenaz de la persona. No vivimos en un mundo altruista. Vivimos en una gran finca donde nos tienen alimentados y aptos para el trabajo que el grupúsculo desee y después nos mandan para el matadero.

Si pues dentro del grupúsculo existen unas grandes corporaciones que son las farmacéuticas. Estas compañías deciden que medicinas o curas debemos tener y cuales no. Pues todo depende de cuanto dinero puedan ellas hacer. Por ejemplo si una medicina que no se le puede aplicar una patente es cura la enfermedad, esta debe ser prohibida. Es mejor crear algo que controle los síntomas y les deje dinero. Es mejor tratar los síntomas de la alta presión sanguínea que curarla. Deja más dinero tratar los síntomas. Deja más dinero tratar el Cáncer que curarlo. ¡Esa es una realidad!

Los gobiernos democráticos son elegidos por las masas electorales. Los Senadores, Representantes y Gobernantes electos después bailan la danza de los millones y como prostitutas se acuestan con el mejor postor. Por eso existen los inversionistas políticos, los cabilderos y los bufetes de abogados. Estos son los que controlan la sociedad a través de la imposición de leyes que regulan el cotidiano diario vivir de las personas.

La diferencia de un sistema capitalista, socialista, comunista, dictatorial o monárquico solamente está en los miembros integrantes del grupúsculo. La realidad es que todos funcionan de la misma manera. ¡Una clase regente y una clase regida!

Para un ser humano ser verdaderamente libre necesita la ausencia total de gobiernos y leyes castrante que le impiden la libertad total de este. Esto no significa el abogar por el libertinaje pues siempre quedará el concepto del respeto entre los congéneres y la tolerancia entre estos.
La paz de la Humanidad está basa en la educación correcta y la aplicación de conceptos morales que refuercen la paz, la concordia y el respeto de los otros seres humanos. La paz está en la protección de los derechos básicos del ser humano, del individuo y no de grupos. La paz no está en la fomentación de las restricciones o castraciones de los seres humanos.

Los abusos, abusos son. No importa que sean abuso permitidos por la estúpida ley o por la estúpida religión (no importa la que sea). Como individuo y colectivamente debemos dejar atrás todo aquello castrante y limitante.

Sí Dios, Alá o como desees llamarle quiere que lo veneremos pues que se olvide de sus finales de los tiempos, que cierre el infierno, elimine los pecados y nos trate a todo ser humano como a Abraham, Moisés, David y a Salomón. Todos tenemos derecho a vivir bien. Hoy en día cualquier padre que trate a su hijo como trataron a Job no se merece ser padre y sería encarcelado por maltrato de menores.